Soneto XVIII

Shakespeare, William · 1609

SONETO XVIII
William Shakespeare


¿Te compararé con un día de verano?
Tú eres más hermosa y más templada.
Los rudos vientos sacuden los tiernos capullos de mayo,
y el plazo del verano tiene demasiado corta duración.

A veces demasiado ardiente brilla el ojo del cielo,
y a menudo su tez dorada se oscurece;
y toda hermosura algún momento declina,
desvestida por el azar o el transcurso de la naturaleza.

Mas tu eterno verano no se marchitará,
ni perderás la posesión de esa hermosura que posees;
ni podrá la muerte gloriarse de que vagas en su sombra,
cuando en versos eternos crezcas con el tiempo.

Mientras los hombres puedan respirar, o los ojos ver,
mientras viva este poema, él te dará la vida.