La novela gaucha más célebre de la literatura argentina. Un joven huérfano sigue a Don Segundo Sombra, un resero legendario, y aprende el código de vida del gaucho en la pampa bonaerense.
El narrador, un joven huérfano de catorce años, pesca junto al río y rememora su vida en el pueblo bajo la tutela de sus tías.
Camino al pueblo, el joven divisa por primera vez la silueta imponente de Don Segundo Sombra, un resero que le causa una profunda impresión.
En la pulpería hay una pelea de gallos y luego una riña entre hombres. Don Segundo interviene con calma y dominio.
El joven decide fugarse del pueblo y seguir a Don Segundo. Lo alcanza en el camino y le pide que lo lleve consigo.
Los dos viajan juntos arriando hacienda. El joven comienza a aprender los oficios del campo y la vida de resero.
Llegan a una estancia donde hay una doma. El joven observa y participa en las faenas gauchescas.
Don Segundo le cuenta al joven un cuento de payador: la historia del alma de un hombre que debe purgar su orgullo.
Continúan la tropada. El joven aprende a trabajar el cuero y participa de la vida cotidiana de los reseros.
En una estancia hay carreras de caballos. El joven compite y vive la emoción y el peligro de las apuestas.
Don Segundo narra otro cuento: el hombre que vendió su voluntad al diablo y luego debió recuperarla con astucia.
El joven trabaja en una estancia durante el invierno, aprende a enlazar y a trabajar con el ganado.
Llegan a una laguna para arrear hacienda cimarrona. La travesía es peligrosa y exige destreza y valor.
En una pulpería el joven enfrenta una disputa y debe medirse con otro hombre. Don Segundo lo guía con su ejemplo.
Viajan a una nueva estancia. El joven reflexiona sobre su crecimiento y su vínculo con Don Segundo.
Hay una fiesta en el campo con baile, guitarras y payadores. El joven vive la alegría y la melancolía del gaucho.
Don Segundo cuenta el tercer cuento: un gaucho que debe sortear tres pruebas para salvar su alma.
El joven conoce a Paula, una joven que le despierta sentimientos nuevos. El amor entra en conflicto con la vida errante.
La historia de amor con Paula se complica. El joven debe elegir entre quedarse o continuar su vida de resero junto a su padrino.
Continúan las tropadas. El joven madura y se va convirtiendo en un gaucho experimentado bajo la tutela de Don Segundo.
Trabajan en el campo durante la esquila. El joven demuestra su capacidad y gana el respeto de los peones.
Se enteran de que el joven es en realidad el hijo legítimo de un estanciero acaudalado que acaba de morir.
El joven debe volver al pueblo para hacerse cargo de la herencia. Su vida da un giro inesperado.
El joven se instala en la estancia heredada y asume las responsabilidades de estanciero.
Don Fabio Cáceres le muestra los detalles de la herencia. El joven comienza a adaptarse a su nueva condición.
El joven ejerce su rol de estanciero pero añora la vida libre del campo. La tensión entre dos mundos se hace evidente.
Don Segundo anuncia que es hora de partir. El joven intenta retenerlo pero entiende que ese es el destino del resero.
La despedida. Don Segundo se aleja por la pampa y su silueta se funde con el horizonte, convertida en sombra y leyenda.